Ave y Mito
Año I N° 5
Diciembre de 2017
Sumario
Corneja
La corneja
El reinado de Cronos
"Quería una vez Zeus proclamar un rey entre las aves, y les señaló un día para que comparecieran delante de él, pues iba a elegir a la que encontrara más hermosa para que reinara entre ellas. Todas las aves se dirigieron a la orilla de un río para limpiarse. Entonces la corneja, viéndose más fea que las demás, se dedicó a recoger las plumas que abandonaban los otros pájaros, ajustándolas a su cuerpo. Así, compuesta con ropajes ajenos, resultó la más hermosa de las aves.
Llegó el momento de la selección, y todos los pájaros se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje.
Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arracaron cada uno la pluma que le correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno, la corneja, simplemente corneja se quedó.
Nunca hagas alarde de los bienes ajenos como si fueran propios, pues tarde o temprano se descubre el engaño."
Mnemosine
Año I N° 5
Diciembre de 2017
Corneja
Sumario
Corneja
La corneja
El reinado de Cronos
Corneja
Texto: Alicia Grela Vázquez
Imagen:Elsa Sposaro
La corneja, como el cuervo, con el que por su
aspecto puede confundirse, ha sido objeto de interpretación para adivinar el
futuro en distintas culturas. Su valor simbólico es enorme. Entre los pueblos
celtas significaba el cambio, la guerra y la muerte.
Corneja
Una diosa guerrera suya se transformaba en
corneja al aparecer ante los humanos para anunciar algo importante o para
indicar una futura mudanza. Su mero canto era temible, pues podía ser mortal. De
modo análogo, un dios masculino mutaba en cuervo con el mismo propósito.
Mientras los egipcios la tenían como símbolo de la
longevidad, entre los vikingos, eran famosas las aves córvidas
(Pensamiento y Memoria) que acompañaban al dios Odín y recorrían el mundo para anoticiarse e informarle de lo sucedido. En su
iconografía aparece el cuervo en estandartes que los llevaban al combate.
Bandera vikinga
La
Edad Media cristiana hizo de ella el símbolo de la fidelidad conyugal, porque
formaba parejas monogámicas, aunque conservando características anteriores. La Literatura castellana cuenta poéticamente un episodio histórico
referido a Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador en relación con la corneja.
Ella estaba de un lado en la partida de su casa, pero del
otro al entrar en la ciudad de Burgos a
la que él se dirigía y en la que el rey Alfonso VI había prohibido que se le
diese ayuda. La corneja se le apareció para comunicarle algo sobre su futuro y
para servirle de guía en el camino hacia la batalla.
Salvoconducto
…Allí piensan de aguijar, allí sueltan las
riendas.
A la exida de Bivar hovieron la corneja diestra,
y entrando a Burgos hobiéronla siniestra.
Meçió mio Çid los hombros y engrameó la tiesta…
Si se conservara la
misma simbología que asocia la lateralidad derecha a lo bueno y auspicioso y la izquierda a lo
malo y siniestro, en la interpretación se darían los augurios antagónicos de la
suerte y el infortunio.
La corneja
Texto: Alicia Grela Vázquez
Imagen:Elsa Sposaro
Para
los griegos el cuervo y el cisne eran imágenes simbólicas de Apolo y sus dones
proféticos, como el pavo real y el cuco lo fueron de Hera (Juno); el águila de
Zeus (Júpiter); la codorniz de Hefaistos (Vulcano); el buitre de Ares (Marte); la paloma de
Afrodita (Venus) y la cigüeña de Hermes (Mercurio). La poetisa Safo entendió
que había amistad entre la corneja y el estornino.
Corneja
Pero
la corneja era el auténtico avatar de Cronos (Saturno). También tenía
propiedades adivinatorias similares. Sin embargo, por error se vinculó a esta
córvida con Atenea (Minerva). Empero, el ave de la patrona de Atenas, la
sabiduría, las artes y la guerra era el búho.
Corneja
La
razón para esta confusión quizás sea que ambas aves son nocturnas y por ello han
estado asociadas a reino de las sombras y a su señor: Hades (Saturno). Junto al
cuervo y la grulla han sido expuestas como animales saturninos, cuyas características
propias se habrían manifestado en el carácter de las personas regidas por ese
dios y planeta, según la Astrología.
Corneja
En el mito original Coronis,
o Corónide (la Corneja) era hija del rey
de los lapitas. El dios Apolo se enamoró de ella, pero la princesa lo engañó. Artemisa,
la cazadora, la hirió de muerte con una de sus flechas y así creyó tomar
venganza por la infidelidad a su hermano, aunque según otras versiones fue el propio
dios quien la mató.
Apolo flecha a Coronis – Domenico Zampieri
En el mundo griego fue
parte del acervo cultural, a través de las fábulas de Esopo y el poder
pretendidamente edificante de sus moralejas, con las que por muchos años se
instruyó a los niños en otras partes del mundo.
Los cuentos de Esopo
La corneja y las aves
Esopo

Llegó el momento de la selección, y todos los pájaros se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje.
Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arracaron cada uno la pluma que le correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno, la corneja, simplemente corneja se quedó.
El reinado de Cronos
Texto: Alicia Grela Vázquez
Imagen:Elsa Sposaro
La última fecundación de Gea por Urano produjo la segunda generación de
cíclopes, de los que habló Homero. Saturno arrojó los testículos de su padre al
mar. De ellos, que vertieron su semen postrero (visto como espuma) sobre las
aguas del mar, nació Afrodita (Venus), diosa del amor y la belleza, cuyo espejo se transformó en el
símbolo de lo femenino.
Nacimiento de Venus – Sandro Botticelli
Después del crimen cometido
por Cronos (que combinó la castración con el destierro de su padre) envió
nuevamente a sus hermanos, fugazmente liberados, al Tártaro, pese a que le
habían ayudado en la rebelión contra Urano. El nuevo monarca se deshizo
implacablemente de sus anteriores aliados,
y una vez que se hubo instalado en el poder, sólo buscó consolidarlo.
Cronos (Saturno)
Los Hecatonquiros y
los Cíclopes volvieron, pero separados para que ejercieran su oficio sin pelear
entre ellos, al sitio del cual habían sido rescatados: el Tártaro. Éste era
simultáneamente un dios (hijo de Gea y Éter) y un lugar, que con el tiempo fue
cambiando sus características al pasar de los griegos a los romanos y los
cristianos.
Tártaro
Las titánides Mnemosine y Temis consiguieron que Cronos impusiese en el
mundo una organización estructurada, mejorando algunos aspectos de la anterior.
La primera, Mnemosine, recuperando la memoria y dando sentido a las palabras.
Y Temis, siendo la del buen
consejo, gobernando las relaciones entre los cónyuges. Además ella debió
regir el comportamiento familiar para que estuviese dentro de parámetros epocales socialmente aceptables.
Temis como la Justicia
Cronos se casó con su
hermana Rea quien, como su madre Gea, era dadora de toda la vida. Con ella tuvo
arrebatos de unión apasionada. Pero, una vez embarazada la diosa Cibeles evitó
los encuentros íntimos con su esposo. Este rechazo provocó una furiosa ira en
Saturno.
Cronos
Pese a lo cual con ella engendró (violación mediante) hijas:
Hestia (Vesta), Deméter (Ceres) y Hera
(Juno) a quienes devoró. La feroz resistencia de la poderosa madre frustrada,
ni la de sus leones, pudieron impedirlo. Pero, para imposibilitar que le
sucediera lo mismo que a su padre, queriendo eludir el destino, también engulló
a Poseidón (Neptuno) y Hades (Plutón).
Vesta (Hestia)
La primera de las
hijas nacidas de la pareja fue Hestia, encargada luego de guardar el calor del
hogar y los templos. Fue el símbolo de la virginidad y castidad. Con ella una
casa era un hogar. Compartía el cuidado
doméstico con los espíritus de ancestros, Lares y Genios. Toda comida familiar
comenzaba y terminaba invocándola. El Termopolio, antecedente de los actuales
restaurantes, la mostraban en una imagen
junto a sus colaboradores.
Termopolio: Hestia, los Lares y Genius
Tuvo templos en Grecia
y Roma, atendidos por las castas jóvenes vestales. Más tarde integraría la
asamblea de los dioses olímpicos, pero tuvo que ceder su lugar a Dionisio
(Baco) dios del vino y los excesos. Con esto el voto femenino quedó en
desventaja, mostrando desde allí la
supremacía masculina.
Templo de Hestia en Roma
La segunda hija de Rea
y Cronos fue Deméter. Debió su nombre a la función nutricia a la que se la
asoció. Por ser la protectora de la naturaleza, y especialmente de la
agricultura, los romanos la llamaron Ceres. Se la representa con un conjunto
espigas en el brazo.
Deméter (Ceres)
La tercera de las
hijas de Saturno y Cibeles fue Hera, quien desde su nacimiento se manifestó
como Señora. Ganó su nombre por el
vivo temperamento, que mostró incluso desde el vientre de su padre, a quien dio
(al decir complacido de su madre) intensos dolores (después de que el titán la
hubiese tragado). Ella fue considerada
como la diosa protectora del matrimonio y el nacimiento. Se la representa como
una matrona coronada.
Hera
Los titanes procreados
por esa unión fueron, en orden cronológico:
Hades, Poseidón y Zeus. El primero de ellos fue de modalidad tal que mereció
ser calificado de Invisible. Pero por
su historia ulterior, fue señalado como Plutón (Rico), denominación preferida por los romanos.
Hades y el can Cerbero
El siguiente titán fue
Poseidón. Su madre Rea quiso evitar que fuese devorado por Cronos. Es por eso
que, cuando el pequeño estaba ya por nacer, ella se sumergió en las aguas para
(recién parido), ahogarlo y que pasara insensiblemente del ser al no ser. Sin
embargo, no fue así. El neonato comenzó a nadar con mucha naturalidad, pues
pasó de un medio líquido a otro. Esa es la razón de considerarlo el Señor de las aguas.
Poseidón (Neptuno)
El sexto y último de
los descendientes de Cronos y Rea fue Zeus (Luz). Ella, tras las penosísimas
experiencias anteriores, pidió ayuda en el parto a su madre Gea y también en la
resistencia, en la mediación ante Cronos y en el ocultamiento del pequeño. Gea
obtuvo de él (su yerno) la promesa de no volver a molestar a su esposa.
Rea entrega el ónfalo a Cronos
Cibeles elaboró una
estrategia: entregar una piedra envuelta en pañales, para salvar a su benjamín,
convertido ya en su único hijo. El ónfalo es la mítica piedra que Rea entregó a
su esposo Cronos, simulando ser el recién nacido: Zeus. Esta roca fue
considerada el ombligo del mundo y su centro, determinado posteriormente por el
vuelo de las águilas que Zeus echaría a volar en sentidos longitudinalmente opuestos.
Ónfalo de Delfos
Para salvarlo y
cuidarlo Rea lo entregó a las ninfas Amaltea (Ternura) y Melisa (Abeja).
Colaboraron también los Curetes custodiándolo y haciendo ruido para ocultar los
sonidos del llanto y las risas del bebé, para que no fuera oído por su feroz
padre y pudiera continuar desarrollándose.
Júpiter y sus nodrizas – N. Poussin
El nuevo patriarca reprodujo, aunque con variantes el modelo paterno.
Aquí recomenzó la historia del filicidio prefigurada inicialmente por Urano. En
esto se muestra que los titanes tenían bien puesto su apelativo de “abusadores”.
La imagen simbólica de Cronos es impecable. Pues en particular: el tiempo
termina con la virilidad; y en general: lo que nace del tiempo, él lo devora.
Lo temporal se desvanece en el tiempo.
Curetes – Jane Ellen Harrison
El mito de Cronos
devorando a sus hijos pudo expresar poéticamente que en forma constante y
permanente los seres vivos nacen y mueren. Algunos autores consideraron que
esto simbolizaría una etapa de la Humanidad en que el tiempo era ciego, en que
la vida estaba en una evolución oscura, sin comprensión de sí misma y en una
cierta anomia. Artistas plásticos de distintas épocas mostraron en sus obras la
potencia del relato.
Saturno devorando a su hijo – Goya